Pruneda, un bicentenario republicano

José Ramón Villanueva

Diario de Teruel, 1 de noviembre de 2009
Tribuna Abierta

Hoy, 1 de noviembre, se cumplen 200 años del nacimiento del político republicano federal Víctor Santos Pruneda Soriano (Ferrol, 1809 –Teruel, 1882), aquel joven gallego que un día recaló en las tierras turolenses,a las que amó apasionadamente y que, en mi opinión, puede considerarse como el político más destacado del Teruel del siglo XIX, el de mayor coherencia y honestidad, siempre impulsado por una profunda ética en la práctica política en defensa de sus ideales democráticos, republicanos y federalistas.

 

En estos últimos años, los turolenses hemos hecho justicia con la figura de Pruneda, recuperando su memoria y su legado político. De este modo, han ido apareciendo investigaciones históricas sobre Pruneda y otras se hallan en proceso de elaboración, se ha recuperado su nombre en la toponimia urbana turolense y el Ateneo Republicano de esta ciudad ha asumido la tarea de divulgar su pensamiento político, hechos éstos que me producen una profunda satisfacción.

 

No pretendo ahora incidir en la importancia histórica de su  figura, en la multitud de motivos que, recogidos en la biografía política que le dediqué hace ya unos años (Víctor Pruneda, una pasión republicana en tierras turolenses, 2001), me reafirman en la idea de considerarlo el político más importante de cuantos estuvieron vinculados a la historia de la provincia de Teruel durante el siglo XIX. Al margen de su importante, intensa y agitada trayectoria política, quisiera reseñar tres aspectos del pensamiento prunedista que tienen plena vigencia en la actualidad y que bueno sería tenerlos en cuenta como ciudadanos y como turolenses.

 

En primer lugar, el republicano Pruneda es todo un ejemplo de cómo, en tiempos difíciles, la firmeza de los referentes éticos resulta imprescindible en la actividad política, tan denostada en la actualidad en determinados ámbitos. De este modo, al margen de las preferencias partidarias de cada cual, Pruneda fue de esas personas que dignificaron el noble ejercicio de la política, entendida como un servicio cívico para lograr mejoras progresivas en la sociedad que le tocó vivir.

Pruneda comprendió que cuando se actúa en política desde la ética y la coherencia, cuando se es fiel a los ideales, siempre por encima delos personalismos, cuando se enarbola la defensa de los humildes, es cuando verdaderamente la acción política se convierte en una herramienta capaz de abrir nuevos horizontes de libertad y progreso, de anticipar un futuro mejor para todos. Este hecho fue destacado incluso por sus más enconados adversarios(y tuvo muchos) pues siempre reconocieron en Pruneda los valores de la coherencia, la tenacidad para afrontar los sacrificios que la defensa de la libertad nos exige en tiempos adversos, y el hecho de que muriese pobre, esto es, que jamás emplease la política (y ocasiones tuvo) para medrar o enriquecerse.

Todo un ejemplo en los tiempos que corren.

 

En segundo lugar, el pensamiento de Pruneda representa lo que puede definirse como un nuevo patriotismo republicano español, esto es, la aspiración a establecer una España Plenamente democrática tanto en el ámbito ciudadano como en la relación con sus territorios, con aquellos que libremente aceptan compartir un futuro común bajo en modelo de una República Federal.Retomando el lema de “Soberanía del pueblo. Economías. Reformas” de El Centinela de Aragón, el mítico periódico republicano fundado por Pruneda en Teruel en 1841, la República Federal era su ideal político, sinónimo de igualdad de derechos democráticos para todos los ciudadanos (sin privilegios de cuna o posición social), máxima descentralización de los poderes públicos y de una sociedad secularizada libre de interferencias clericales. En el fondo del pensamiento prunedista subyacen ideas progresistas tan actuales como el llamado “patriotismo constitucional” en una nueva España plural entendida como “nación de naciones”, lo cual supone redefinir el sentido de “lo español”, libre de nostalgias del pasado, así como asumir sin recelos ni prejuicios la realidad plurinacional de España, que sólo puede hallar un armonioso engarce territorial por medio de un modelo federal y republicano.

 

En tercer lugar, Pruneda nos dejó el ejemplo de su amor apasionado por las tierras y las gentes de Teruel. Sorprende comprobar cómo llegó a sentir tan hondo el alma y el carácter de esta tierra, en la que por espacio de más de 50 años compartió penas, adversidades políticas y, también, anhelos de libertad, progreso y regeneración económica.

Especialmente reseñable resulta su vínculo emocional con la ciudad de Teruel, a la cual unió para siempre su destino. Recordemos que, allá por agosto de 1856, desde su exilio en Louvie- Juzon (Francia), aludía a Teruel como la “población para mí tan querida, una población donde resido hace veinte y dos años y por la cual me sacrificaría siempre, una población donde tengo mi familia, mis amigos y mis más caras afecciones, una población a la que estoy unido por los suspiros del alma, del corazón”.

Hoy, cuando se cumple el bicentenario del nacimiento de quien fue definido en su tiempo como“el decano de la democracia española”, bueno sería  asumir el legado prunedista con relación a Teruel. Su ejemplo nos impulsa a esforzarnos día a día por conquistar un futuro digno para nuestra provincia por encima de tantos olvidos e injusticias: ahí están, a modo de ejemplo, sus campañas a favor de las comunicaciones ferroviarias en las cuales depositaba toda su confianza para la regeneración económica turolense y que, a fecha de hoy, siguen siendo una deuda pendiente para con nuestra tierra. Hoy, que recordamos el bicentenario de su nacimiento, todos, ciudadanos e instituciones, cada cual  desde su responsabilidad, debemos asumir el reto de reactivar la pasión prunedista por Teruel. Este sería nuestro mejor homenaje a Pruneda y un ejemplo de que el legado de la acción y el pensamiento prunedista siguen abriendo horizontes de futuro para el progreso de Teruel.


Miembros del Ateneo Republicano de Teruel, el pasado 29 de octubre, en el homenaje realizado a Victor Pruneda, en el bicentenario de su nacimiento.

El Ateneo Republicano solicita la restauración de la tumba de Pruneda

Diario de Teruel, 30 de octubre de 2009

Última página

 

ALICIA ROYO /Teruel

El Ateneo Republicano solicitó ayer la restauración de la tumba deVíctor Pruneda en el cementerio de Teruel durante el homenaje que, en torno aella, se celebró ayer con motivo del bicentenario de su nacimiento, que tuvolugar en El Ferrol el 1 de noviembre de 1809. Según el historiador SerafínAldecoa, Pruneda “fue una de las más importantes figuras del republicanismodecimonónico español”.

Tras fundar el Partido Democrático Federal de Teruel, fuealcalde de la capital y posteriormente Gobernador Civil de Zaragoza.

Tras su fallecimiento a causa de una neumonía el 15 de julio de1882, recibió sepultura en el cementerio de Teruel. La sencilla tumba original fuesustituida once años después a iniciativa de un grupo de republicanosturolenses.

Junto a él reposan su segunda esposa, Escolástica Anadón, y elpadre de ésta, Nazario.

Los miembros del Ateneo Republicano aprovecharon el homenajerendido ayer para pedir al Ayuntamiento de Teruel que “restaure y dignifique”la tumba. Además, depositaron un ramo de flores sobre la misma y leyeronalgunas de las palabras escritas por Pruneda en 1844, tras ser condenado a seisaños de confinamiento en las Islas Canarias tras el Pronunciamiento contraEspartero: “Mi único delito consistía en haber proclamado y sostenido converdad y franqueza los salvadores principios democráticos, que profesaré conorgullo hasta el sepulcro”.

Por su vigencia, los presentes también destacaron las siguientes:

“Estos pecados, estas faltas, consistían [...] en haberme servidoconstantemente de norma el desinterés más extremado, la abnegación máscompleta, sin que los halagos de los empleos y del oro corruptor lograran fascinarme”.

El homenaje se completó con una conferencia en el Museo de Terueldel historiador José Ramón Villanueva, biógrafo de Pruneda.  En http://www.iesvegadelturia.es/pruneda/quienfue.htm

puede leerse también una semblanza.



Fotografía: Ana Úbe

Homenaje republicano a Victor Pruneda en el bicentenario de su nacimiento (1809-2009)



El proximo día 29 de octubre celebraremos el 200 aniversario del nacimiento de Víctor Pruneda ( nacido el 1 de noviembre de 1809) con estos actos:

* 17:30 horas: Visita abierta al público a la tumba de Víctor Pruneda en el cementerio de Teruel. Lectura de poemas y ofrenda de flores. Punto de encuentro, entrada principal cementerio.

* 20:00 horas: Conferencia  de José Ramón Villanueva con el título "Homenaje republicano a Víctor Pruneda en el bicentenario de su nacimiento (1809-2009), salón de actos del Museo Provincial.

Otros actos programados:

- 24 de noviembre: Retomamos los Martes Republicanos. Debate y discusión en torno a "Cómo ha de ser y cómo será la III República después de la abdicación o muerte del Borbón". Para que sea más jugoso el debate, deberíamos prepararnos o reflexionar sobre el tema en casa.

- Diciembre: Charla sobre "La democracia participativa" o cómo los ciudadanos pueden intervenir en los asuntos municipales como los presupuestos. Pendiente de concretar detalles.

- Abril de 2010: Encuentro de "Ateneos, círculos, centros... republicanos aragoneses en Teruel". Desde el Ateneo ya se está en  contactando con estas organizaciones... Un saludo republicano.



El retrato de Victor Pruneda  procede de la web del IES Vega del Turia

29 de septiembre, asamblea general de socios

El próximo 29 de septiembre, martes, a las 20:30 horas en el restaurante "El Óvalo" asamblea general de socios para programar las actividades a realizar en los próximos meses, así como dar cuenta de la programación de actos del 200 aniversario del nacimiento de Víctor Pruneda.


Manifiesto del Ateneo Republicano leído el pasado 3 de julio

          CIUDADANOS Y CIUDADANAS DE TERUEL:

 

Tal día como hoy, un 3 de julio de 1874, los vecinos de Teruel, unidos y sin distinción de credos, hicieron frente con sus escasas tropas y herrumbrosas armas, pero con arrojo y  valentía a las tropas carlistas del general Marco de Bello. Sabían todos ellos que si caían en manos de Alfonso de Borbón les esperaba una vuelta a la opresión y a la tiranía, y también al vasallaje y al autoritarismo. 


A partir de ese momento dejarían de ser ciudadanos, tal como los reconocía la I República,  para pasar a ser súbditos de una anacrónica y absolutista Monarquía, que iba a prescindir de los valores democráticos de su tiempo, y que preconizaba una vuelta al Antiguo Régimen.

Era también, no lo olvidemos, una lucha por la dignidad y por sus derechos  frente al autoritarismo y a la supresión de las libertades.

Los turolenses, dirigidos por Jacinto Santa Pau y por Víctor Pruneda, consiguieron rechazar frontalmente los ataques que llegaban por el Arrabal y por el Corral de Roquillo, cerca de la actual Calle de San Miguel.Tras no conseguir su propósito esta vez, un mes más tarde, el 4 de agosto,volvieron los ejércitos realistas a lanzar una segunda andanada militar contrala ciudad pero tampoco pudieron entrar triunfantes en Teruel.

A los 24 turolenses que sucumbieron en el combate, y a todos los luchadores se les levantó un monumento aquí, en el centro de esta plaza,  rebautizada a partir de entonces  como Plaza de la Libertad, y se colocó una placa con sus nombres en este lugar y otra en el Ayuntamiento. Son ellos los que figuran en la pancarta que hemos colocado en lo alto de este palacio casi en ruinas.



Durante décadas, todos los que defendieron la ciudad pervivieron en la memoria de los vecinos de Teruel dejando su huella en la toponimia urbana. Ahí están las calles de ilustres republicanos como Miguel Ibañez, Muñoz Nougués, Víctor Pruneda…

 Su memoria también perduró a través de los periódicos de la época que publicaban esquelas, año tras año, con los nombres de los caídos

 Y, sobretodo, mediante unos actos cívicos el 3 de julio y el 4 de agosto en los que participaban todas –subrayamos lo de “todas”- las instituciones (Diputación, Ayuntamiento, autoridades militares,partidos políticos…) que consistían en una manifestación cívica por las calles de la ciudad; la ofrenda de una corona de laurel, y varios discursos laudatorios ante el monumento de la Plaza…

Y no olvidemos que la ciudad de Teruel recibió del Gobierno liberal el título de “Heroica y siempre heroica” que hoy ostenta en su escudo de armas.

 

Pero hubo un momento en que, mediante la piqueta, se destruyó con rabia el monumento a los “Héroes de la Libertad”,

Se cambió el nombre de la Plaza de la Libertad porque está palabra hirió e irritó – y todavía es posible que irrite a algunos dirigentes políticos de la capital- a los carlistas y requetés que entraron en la ciudad de Teruel el 23 de febrero de 1938.

A partir de ese momento, después de más de 75 años de homenajes sin interrupción, las instituciones franquistas sepultaron bajo el grueso manto del olvido todas estas conmemoraciones.

Los políticos de la Transición tampoco hicieron nada por recuperar a unos protagonistas y unos hechos que forman parte del patrimonio histórico, de las señas de identidad de la ciudad.

Como Madrid con su “Dos de Mayo” y Zaragoza con su“Cincomarzada”, un hecho de armas muy similar al de Teruel en el que sus habitantes, en 1838, se defendieron bravamente del asalto de las tropas carlistas al mando de Cabañero y nadie cuestiona ya estas recuperaciones que forman parte del acervo cultural de las ciudades.

 

Por todo ello, desde el Ateneo Republicano de Teruel  reivindicamos:

 

·                   Que se restituya en el Centro de la Plaza el monumento a los “Mártires de la Libertad”, obra del escultor Carlos Carbó, junto a las placas que aparecían a los lados con las palabras“HEROÍSMO” y “LIBERTAD”, y con los 24 nombres de los héroes pues forman parte del patrimonio histórico y artístico de la ciudad

 

·                   Que se restituya el nombre original de la Plaza,  conocida en el siglo XIX como “la de la Libertad” que es un valor universal, una aspiración de todas las personas del mundo… Porque, a lo largo de la Historia,no hay que olvidar que la consecución de las libertades, de los derechos de las personas no ha tenido un coste cero, no ha sido gratis, sino que ha sido preciso luchar y dar la vida para alcanzarlos.

 

·                   Que las instituciones se pongan manos a la obra para recuperar aquellos actos cívicos colectivos que se celebraban  todos años hasta 1936 yen los que eran protagonistas los ciudadanos de Teruel.

 

Hoy, el Ateneo Republicano de Teruel ha dado un primer paso para que nuestras reivindicaciones se hagan realidad. Hoy más que nunca queremos gritar todos juntos:

¡¡¡VIVA LOS HÉROES DE TERUEL!!! ¡¡¡VIVA LA LIBERTAD!!!



Homenaje a los Héroes de la Libertad en la Plaza de la Libertad

Colocando la pancarta de Homenaje



En otros tiempos la Plaza tenía hasta su monumento. 

Tomando una pasta, recordando los fastos que en otra época se celebraron en este espacio




Se comienza a renombrar la Plaza, desapareciendo el anterior, Plaza de Fray Anselmo Polanco, sustituyéndolo por el de Plaza de la Libertad






Recuperación fiesta cí­vica del 3 de julio, en la Plaza de la Libertad

Querid@s republican@s, simpatizantes y adyacentes:
El próximo viernes, dí­a 3 de julio, en la Plaza de la Libertad (hoy de la Marquesa, todaví­a) fiesta cí­vica del 3 de julio a las 8:30 de la tarde para recuperar aquella que desde 1874 hasta 1936 se realizaba en la ciudad de Teruel. Los actos serán los siguientes:
8:30 de la tarde: Cuelgue de la pancarta
8:45: Lectura de un manifiesto
8:50: Lectura de testimonios de antiguos milicianos
9:00: Despedida con mistela y pastas



El obispo Polanco y los espacios públicos

Serafín Aldecoa (*)

El 8 de octubre de 1935, varias asociaciones católicas de Teruel salían al límite provincial para esperar la llegada del agustino fray Anselmo Polanco Fontecha que había sido designado obispo de la diócesis de Teruel-Albarracín. Según este dato, extraído de las hemerotecas, cuando se inició la Guerra Civil, el 18 de julio de 1936, Polanco era un recién llegado, llevaba poco más de nueve meses como pastor de la diócesis turolense por lo que cabe deducir que en esa fecha apenas conocía a sus nuevos feligreses de Teruel ni de la provincia.  Se supone que hasta diciembre de 1937, momento que se inició la Batalla de Teruel, se dedicaría a tomar contacto con los moradores de la diócesis y a familiarizarse con la nueva situación. Unos meses antes, el 1 de julio,  Fr. Anselmo –así aparecía su nombre- al firmar la Carta Pastoral Colectiva de los obispos españoles –no todos- ya se definía políticamente y manifestaba su apoyo a la sublevación militar con lo que se decantaba claramente por  el bando franquista.


Después de su fusilamiento en Pont de Molins (Gerona), todo fueron loores y parabienes para Polanco y empezó a aparecer su nombre por los espacios públicos de Teruel. El Franquismo y el nacional – catolicismo imperantes en esos años lo ensalzaron y le devolvieron el apoyo prestado y se encargaron de que, aun siendo un prelado poco enraizado con el pueblo turolense, estuviese sobrerrepresentado en el espacio público de la ciudad. Todavía hoy, 70 años después del fin de la contienda, se sigue preservando su memoria en varios lugares: sus restos y reliquias reposan en una cripta espectral en la catedral; en la Plaza de Cristo Rey –vaya con el nombrecito- aparece su figura esculpida por Juan de Ávalos junto a una Piedad; el hospital principal de la provincia –paradójicamente- lleva el nombre de obispo (piensen a la inversa: que una iglesia o catedral llevase el nombre de un médico) y, finalmente, una de la principales plazas céntricas de la ciudad lleva este nombre: Anselmo Polanco.


Es curioso, por el contrario, que otro obispo, León Villuendas Polo, más humilde seguramente, también vinculado al Franquismo, paisano nuestro por ser natural de Torrijo del Campo, con una permanencia de veintiún años al frente de la púrpura episcopal de la provincia y cuyo conocimiento y arraigo en la sociedad turolense era notorio, no tenga -que yo sepa- ninguna calle dedicada a que su memoria perdure.

No creen ustedes, sobre todo el Ayuntamiento y su Cronista asesor, que, al abrigo de la Ley de Memoria Histórica, ya es hora de que empecemos a –permítanme el neologismo- “despolanquizar” la ciudad, a acabar con esta excesiva presencia de un personaje ligado a unos valores y principios franquistas y al conflicto fratricida…


El primer paso de este proceso podría iniciarse con la popularmente conocida como Plaza de la Marquesa (actualmente Anselmo Polanco). La gente la llama así por residir allí en su día los marqueses de la Cañada pero casi nadie sabe de qué marquesa se trata,  ni de sus méritos, ni si realizó algún hecho notable a favor delos turolenses. Es un sobrenombre añadido, comúnmente admitido, contra el que no tenemos nada que objetar pero el oficial, el que aparecerá en las placas, seguirá siendo Anselmo Polanco, si el Ayuntamiento aprueba la propuesta del Cronista que aparecía en los medios de comunicación.


 Desde el Ateneo Republicano ya se reclamó el cambio de denominación por el de Plaza de la Libertad lo que recuperaríamos su denominación original de finales del siglo XIX y entroncaríamos con aquellos turolenses que se defendieron bravamente contra el absolutismo carlista.

Pero es que, además, la libertad es un valor universal, una meta a la que aspiran y por la que luchan millones de ciudadanos en el mundo, incluidos los de Teruel. Los nombres de calles y de plazas, tienen una carga simbólica considerable porque no es lo mismo pasear por la Plaza del a Constitución que por la del Generalísimo, por poner un ejemplo. Los espacios urbanos comunes con sus placas toponímicas, entre las cuales hemos crecido, encierran un significado, unos principios que marcan una visión del mundo.

Las sociedades democráticas contemporáneas, a través de sus gobernantes, tienen que elegir los símbolos y valores con los que se quieren identificar, con los que quieren convivir y con los que, sin darse cuenta, han de realizar una pedagogía social.  Espero que sean consecuentes.

 

  (*) Historiador

La Plaza de la Libertad

Ante el próximo debate municipal que se va a establecer en el Ayuntamiento de Teruel sobre el cambio de nombre de determinadas calles en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, y la propuesta que el Cronista Oficial de la Ciudad ha sugerido para la Plaza Anselmo Polanco:


A)Desde el Ateneo Republicano de Teruel queremos que se cambie el nombre actual de la Plaza denominada “Anselmo Polanco” por varias razones:

 1)    La Ley de Memoria Histórica exige la desaparición de los nombres franquistas de lugares públicos como calles, avenidas, plazas…

 

2)    El obispo Polanco está excesivamente representado en la toponimia y en los espacios urbanos de la ciudad:

·               La cripta de la catedral con los restos del finado así como Los objetos que portaba en Pont de Molins

·               El conjunto escultórico de Juan de Ávalos  de la Plaza de Cristo Rey;

·               El mayor hospital de la provincia de Teruel lleva su nombre (lo que, paradójicamente, no ocurre en sentido inverso: que una iglesia o templo católico lleve el nombre de un médico)

·               Finalmente, la Plaza conocida popularmente como “de la Marquesa” lleva su nombre: Anselmo Polanco.

3)    Este hecho contrasta con el poco arraigo que tuvo el agustino  Anselmo Polanco Fontecha  entre los turolenses pues no olvidemos que entró en la ciudad como “pastor” el día 8 de octubre de 1935, porl o que cuando se inició la Guerra Civil (julio de 1936) llevaba poco más de 9 meses al frente de la diócesis Teruel-Albarracín. Al contrario que otro obispot urolense, León Villuendas, natural de Torrijo del Campo, que permaneció más de veintiún años al frente de la diócesis. Luego esta sobrerrepresentación en laciudad de Polanco sólo se puede explicar por una exaltación de su figura porparte del régimen franquista.

 

B)      No estamos de acuerdo en que se le ponga el nombre“popular” de Plaza de la Marquesa por varios motivos:

·               Nadie de Teruel conoce y sabe quién es esa “marquesa”, a secas, cuyo nombre propio no figura en la nomenclatura

·               Tampoco se conoce si tal “marquesa” o su marido desempeñaron o realizaron algunas actividades en beneficio de los turolenses que le hiciera merecedores de tener una plaza con su nombre (*).

·               Las calles importantes,efectivamente, tienen un nombre “popular” y otro oficial. Por ejemplo, la calle Ramón y Cajal es conocida como calle San Juan; la Plaza de Carlos Castell, como.Plaza del Torico; la de Cristo Rey se le conoce más como “de las Monjas”…,luego la Plaza de la Libertad puede tener perfectamente dos denominaciones.

 

C)      Proponemos que se le denomine Plaza de la Libertad por las razones siguientes:

 

·               Así enlazaríamos con la Historia de la ciudad en el último cuarto del siglo XIX que es cuando se le aplicó esta denominación y que perdió con la entrada de las tropas franqiustas en febrero de 1938.

·               Este nombre está unido al de los defensores turolenses (los “héroes de la libertad”, tal como fueron conocidos en el siglo XIX) que hicieron frente a las tropas carlistas en los dos asedios que sufrió la ciudad el 3 de julio y el 4 de agosto de 1874.

·               La Plaza seguiría siendo conocida popularmente como Plaza de la Marquesa pero oficialmente pasaría a ser “Plaza de la Libertad”

·               Haría alusión a un valor universal, reconocido y buscado por todas  las personas del mundo: la LIBERTAD, palabra que ha asustado a los dictadores del mundo.

 

 

Ateneo Republicano de Teruel

(*) Eran los marqueses de la Cañada


Próximas actividades del Ateneo Republicano de Teruel

Este martes, día 31 de marzo, celebraremos un nuevo martes republicano en el restaurante El Óvalo a las 8:15 de la tarde.

Primeras  Jornadas del Ateneo Republicano de Teruel

PROGRAMA DE ACTOS
20 horas. Salón de actos del Servicio de Educación y Cultura
(Casa Blanca. C/San Vicente Paúl, 1)
Día 16 de abril, jueves
Conferencia: “La proclamación de la II República en Teruel”
- Silvia de la Merced Gómez

Día 20 de abril, lunes

Conferencia: “Los ferrocarriles de la República”
(El Teruel-Alcañiz y El Caminreal)
- J. Serafín Aldecoa Calvo
* Proyección del corto: “La inauguración de El Caminreal” (abril 1933)

Día 21 de abril, martes

Conferencia: “La depuración de los maestros republicanos en la provincia de
Teruel”
- Amparo Sánchez Martín
Proyección del corto: La Escuela fusilada de Iñaki Pinedo y Daniel Álvarez

Día 18 de abril, sábado
Cena republicana abierta a todo el mundo.
Restaurante “El Óvalo”.
Precio: Alrededor de 15 €. 21:30 horas.
Es preciso confirmar por correo electrónico

Albergado en:blogspot.es

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