Conclusiones primer Martes Republicano celebrado el 28 de octubre
Las retribuciones de la Corona y de las administraciones en tiempos de crisis económica:
CONCLUSIONES
En el primer “martes republicano” que organiza el Ateneo Republicano de Teruel, los asistentes llegaron a las siguientes conclusiones y acuerdos:
- Consideramos que en los últimos años ha crecido excesivamente el número de cargos públicos (asesores,cargos de confianza, puestos de libre designación…) en las diferentes administraciones del Estado (ayuntamientos, Diputación, comarcas, Gobierno de Aragón…) con el consiguiente aumento del gasto público ya que ello representa más sueldos, incremento de dietas…. Este hecho no ha supuesto una mejora de la eficiencia y/o el acercamiento de la Administración a los ciudadanos que son,en definitiva, quienes pagan estos gastos con sus impuestos, sino que ha significado que los presupuestos inflasen el apartado de gastos de personal. Consecuentemente, abogamos por la disminución de dichos puestos, por la transparencia y porque se hagan públicos los salarios de dichos responsables políticos.
- Entendemos también que se deben suprimir los gastos de protocolo y de regalos dentro de las diferentes administraciones ya que, en la mayoría de casos, se trata de obsequios entre los mismos funcionarios de diferentes administraciones que pagan también los ciudadanos. Estos gastos, generalmente superfluos, bien podían ir dirigidos a sufragar iniciativas sociales como atención a los ancianos o a actividades culturales, por ejemplo.
- La cultura republicana preconiza el que no existan prebendas ni privilegios entre los ciudadanos o que los cargos públicos no se aprovechen personalmente de su puesto en la Administración.
- Abogamos por un código ético que se plasme en una autorregulación de los salarios y emolumentos apercibir por los cargos públicos (alcaldes, consejeros comarcales, diputados provinciales, regionales…), pero como observamos en ellos un aumento incontrolado, somos partidarios de que sea el Gobierno quien regule las asignaciones económicas de cada cargo público mediante disposiciones legales.
- Dado que, de momento,es inevitable que la forma de Estado sea una monarquía y puesto que el Gobierno no ha recortado – al contrario, ha crecido un 2´3%- la dotación para la Casa Real en los Presupuestos Generales del Estado para 2009, entendemos que debería ser la propia familia real, que administra anualmente más de ocho millones de euros para gastos propios, quien debería reducir sus gastos para el próximo año, así como pagar sus impuestos como cualquier ciudadano.
¡Austeridad y ética republicanas!